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Algunas observaciones
sobre arte y tecnología
De la verosimilitud al pixel
"Ceci n'est pas une pipe. Rene Magritte, el teórico del conocimiento entre
los pintores, se burló con su célebre cuadro de aquellos que confundían la
imagen de una pipa con la pipa. No sirvió de mucho. Los evangelistas digitales
no se cansan de afirmar que los nuevos medios han abatido la diferencia entre
la realidad y la simulación: pero un grado tal de divorcio de la realidad
sólo es posible en el seminario, en el laboratorio o en una pélicula de ciencia
ficción".
Hans Magnus Enzensberger (El evangelio digital)
Uno. Marylin Pixelroe
Hace algún tiempo, más por aburrimiento que por interés, ví en televisión
una película cuyo argumento es el que sigue: Un productor al borde del fracaso,
si no ya, totalmente fracasado tanto en lo profesional como en su vida privada,
decide para salvarse crear la actriz perfecta. Mediante sofisticados softwares
y manipulaciones informáticas logra un resultado superior. A la belleza
incomparable de Simone, así bautiza su producto, viene a sumarse un talento
desbordante y una gracia que deslumbra.
Las películas protagonizadas por Simone a cuya producción, realización y
difusión se entrega el productor con frenesí, son un exito sin par en la
industria de espectáculo. Este exito sólo es comparable al de la protagonista,
cuya fama crece desorbitadamente.
Consecuentemente ,surge la necesidad de entrevistas a Simone y el reclamo
cada vez más intenso de parte de las audiencias por ver en directo a su adorada
(acaso mirarla de frente, olerla y quizá tocarla); aparición en vivo que
en cuanto exigencia de un público cautivo, por legítimo, parece imposible
de sortearse.
El productor logra mediante tácticas de diversa índole cumplir con estas
demandas a través de inverósimiles juegos tecnológicos; proyecciones tridimensionales,
hologramas, video conferencias, en fin, usando múltiples estratagemas de
engaño y simulación que lo llevan al borde del colapso. Incapaz de continuar
decide destruir a Simone, pues la vida "con ella se le ha vuelto un infierno
insoportable". Para el retiro de la acriz no hay explicación que valga,
más cuanto no se le puede encontrar ni rastrear en ninguna parte. Incapacitado
el productor para explicar la desaparición de su actriz se le acusa de asesinato,
las razones son muchas y justificadas, es encarcelado sin más trámite.
La solución no se deja esperar, debe resucitar la Simone , cuestión que
hace, quedando entonces libre, pues Simone está viva y de seguro podrá seguir
actuando por toda la eternidad. Surge entonces el momento de la explicación;
Simone ha estado oculta pues sostiene una relación sentimental con el productor
del cual espera un hijo. Como será este hijo es algo que en verdad no podemos
imaginarnos, aunque de seguro no estará amenazado por las tan temidos complejos
y traumas del nacimiento, la separación de la madre o la adquisición del
lenguaje .Simone representa el momento de la posesión de un aura absoluta
pero en el mismo instante de adquirirla la ha perdido para siempre en el
más triste de los acontecimientos, su desafección completa y su obscenidad
total.
Dos. Observaciones
Las relaciones entre arte y tecnología se remiten hasta el inicio mismo de
las actividades artísticas del hombre. En verdad, son las técnicas empleadas
para producir imágenes un asunto indisociable de la actividad creadora y
el resultado de esta ha dependido en alto grado de las técnica empleadas.
No será, sin embargo, hasta el Renacimiento que la producción artística se
servirá de un aparato técnico de elite altamente sofisticado, la invención
de la pintura al oleo hacia 1420, y con ello el cuadro. Este último viene
a constituirse como espacio específico de organización y desenvolvimiento
de la imagen pintada, la cual será desde entonces indisociable de un dispositivo
técnico imprescindible en la comprension del desarrollo y variaciones del
arte occidental, al menos en su matriz modélica La pintura. Este dispositivo
es la perspectiva.
Para nadie es un misterio que desde el siglo XVI el arte se organiza a partir
del uso cada vez más generalizado de métodos auxiliares extraartísticos,
siendo uno de ellos la perspectiva.
Este dispositivo artificial transforma el "cuadro" en una "ventana", es decir,
"donde la superficie material pictórica o en relieve, sobre la que aparecen
las formas de las diversas figuras o cosas dibujadas o plasticamente fijadas,
es negada como tal y transformada en un mero plano figurativo sobre el cual
y a través del cual se proyecta un espacio unitario que comprende todas las
diversas cosas" ( Panofsky).
La aventura de la pintura occidental entendida como imagen modélica del mundo
puede decirse que es la aventura de esta conquista y su uso consciente por
parte de los artistas durante varios siglos toda vez que tal método viene
a satisfacer el deseo de verosimilitud o si puede usarse la expresión "deseo
de realidad".
Es innegable que este logro, no es una conquista del arte pictórico en sí,
si no que de la reiterada y cada vez más extendida ayuda de dispositivos
extrapictóricos de que se ha servido este arte.
A partir del renacimiento ha sido subrayado por muchos autores la parición
de un conjunto enorme de aparatos facilitadores de la acción del artista,
estos aparatos y medios son, como se ha señalado extraartísticos. La perspectiva
lineal de la que ya se ha hablado representa uno de los caso más extendidos,
a este habría que agregar la recomendación ya destacada desde el siglo XVI
del uso de la cámara oscura para el logro adecuado del dibujo. Su uso se
puede atribuir sin más a artistas de la talla de Alberti, o Veermer. Vale
la pena mencionar, por ejemplo un aparato cmo la cámara lúcida, aparato que
representa un sofisticado sistema de "calco de la naturaleza" manifiestando
de modo ejemplar la proliferación importante de instrumentos auxiliares que
venían a ayudar al pintor en su tarea de reproducir el mundo visible desde
el siglo XVI.
No resulta extraño entonces que tales investigaciones hayan dado al fin con
una práctica distinta a la pintura y podría decirse eminentementeobjetiva
por su sustrato científico en el registro del mundo. La fotografía puede
instalarse plenamente como ese espacio que buscaba la pintura, es decir,
ser fotografía incompleta, en cuanto imagen naturalista o reproducción objetiva
del mundo.
El avance de la fotografía fue enorme y significativo en pocos años, alterando
para siempre la percepción que el hombre tiene de la realidad influyendo
también notablemente en la concepción de la imagen pintada.
Lo que se intenta subrayar aquí no es la cuestión de la influencia o dependencias
de uno u otro medio (fotografía-pintura) sino de la transformación de la
imagen de la realidad por la mediación o aparición de medios técnicos decisivos,
es decir finalmente y en último término del o los condicionamientos de la
percepción de lo real por el uso de lo que podría llamarse dispositivos de
complemento de la visión, resultado de tecnologías específicas y precisas,
siendo decisivo recalcar aquí la importancia ideológica de tales dispositivos,
pues hay algo infinitamente distinto entre la imagen pictórica y la imagen
fotográfica, pues uno y otro sistema o dispositivos pretenden recalcar, definir
y afirmar una determinada relación con el modelo (es decir, relación con
la realidad), relación que instituye la construcción mental y la representación
que nos hacemos del mundo.
Se sabe que en la era de reproducción técnica, el arte, al menos en su determinación
tradicional ha devenido inaureático (Benjamin), es decir, la imágen ya no
puede ser observada en un espacio de sacralidad, arrancada de su contexto
vaga insoportablemente por un infinito soporte que la repite incansablemente.
Con todo, al menos en la reproducción técnica tradicional (fotografía) que
tanto pudo decirle a Benjamin, aun se puede tener la certeza que siempre
hizo sufrir a Barthes, esa de la pose. En la fotografía sabemos que algo
ha estado allí, ante la cámara, posándose para ella. En esto resuelve su
existencia, lo que veo "ha sido".
Tres. Yo conocí a las Spice Girls.
"La ausencia de ilusiones y la declinación del aura son fenómenos idénticos"
(W. Benjamin)
No pretendo comentar aquí el texto de éste título escrito por Joan Fontcuberta.
Si el texto es notable lo es también anécdota que lo genera. Cuenta Fontcuberta
que en una oportunidad y necesitando una fotografía para un pasaporte con
cierta urgencia, se introduce en una cabina callejera dispuesta para tal
efecto.
Una vez retratado por la máquina, ha reparado en que esta ofrece una variada
gama de posibilidades; mediante un simple dispositivo uno puede aparecer
junto a algún famoso, seleccionando el más ajustado para su propio ego o
para el humor del que se disponga. Pues él, desde entonces puede sentirse
honrado de haber conocido a las Spice Girls, luciendo esplendidamente entre
ellas como uno más del grupo, o como el más amigo de los amigos de las chicas
aromáticas.
Lo que es seguro, es que Fontcuberta jamás olió la fragancia de estas olorosas
niñas, pero su osadía nos recuerda la amplitud de posibilidades de manipulación
de la imagen posible hoy gracias a las nuevas tecnologías.
En rigor, frente a lo digital, no debieramos hablar de imagen. En el mundo
del pixel esta no sólo ha perdido para siempre aquello de lo que se hizo
eco tempranamente Benjamin, sino que ha transformado su naturaleza misma,
de ser algo inmutable, ha pasado a ser la mutabilidad y el cambio mismo.
Se díria que la imágen digital se caracteriza por su mutabilidad permanete
, es decir, por una constitución nómade o mejor,migratoria de cada uno e
sus componentes. La combinación de sus partes intercambiables siempre y reemplazables.
Es indudable que la noción de código-escritura es la que mejor viene a definir
esta "construcción mutante" cuya habitabilidad más preciosa ya no es la
de un espacio para sí, sino la de una temporalidad vertiginosa de un tiempo
que carece de tiempo.
Si antes se señaló algunos aspectos de la fotografía, digamos tradicional,
fue para recalcar la naturaleza indicial de la misma, se sabe que de la clasificación
de los signos instaurada por Charles Sanders Pierce, la que mejor define
la cuestión de la fotografía es la noción de index, es decir aquel signo
que guarda con su referente una relación física indesmentible, la fotografía
es en fin una huella, la evidencia de lo que ha estado allí. Esta causalidad
es lo que evidentemente deja de existir con la imagen digital, la "huella
de una visibilidad" que debe su verosmilitud precisamente a la "ausencia"
de su modelo, desaparecido tras la foto pero en algún lugar presente, palpable.
Es probable que con la perdida de la indexialidad, se haya perdido doblemente,
pues ya no estaremos seguros de lo vemos, al menos en el sentido de lo que
tradicionalmente conocemos como la historia, es decir un tiempo con sentido.
La movilidad de la imagen digital, es decir del pixel es demasiado amplia
y el alto grado de manierismo que permite, es decir manipulación y efecto,
esta bastante difundido entre los habitantes de las redes, que a pesar de
todo esperan satisfacer su deseo de verosimilitud desplazandose raudamente
de pixel en pixel. El viaje interminable por un auténtico lugar de la desafección.
"Entre el juego de video y el CD ROM, habría una forma de hacer películas
que estarían mucho más cercanas a Borges o a otras personas como él. Pero
eso no se hará nunca, podemos estar tranquilos..." (Jean Luc Godard)
José-Luis Medel
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